Actualmente los aviones de transporte aéreo y de negocios llevan a bordo grabadores que recogen información a lo largo del vuelo. En caso de accidente esta infomación es un elemento esencial en la investigación.
Los grabadores son de dos tipos: Grabadores de Conversaciones de cabina (Cockpit Voice Recorders -CVR-) y Grabadores de Datos de Vuelo (Flight Data Recorder -FDR-). El CVR graba las conversaciones entre los pilotos, las comunicaciones con el Control y todos los sonidos que se producen en la cabina de vuelo. El FDR graba datos de vuelo como la altitud, velocidad, aceleración, etc. Estos grabadores llevan una baliza (Underwater Locator Beacon -ULB-) que, en caso de accidente en el agua, emite una señal que permite su localización
Con el tiempo, los grabadores han pasado de Sistemas basados en cintas magnéticas que apenas grababan unos pocos parámetros a Sistemas de Memoria sólida que almacenan una gran cantidad de información. Su evolución ha ido paralela a la de la informática y de la propia aeronáutica.
Después de un accidente los investigadores escuchan el CVR de forma confidencial y hacen una transcripción escrita de su contenido. En esta transcripción se eliminan aquellas partes que no tienen relación con el accidente como, por ejemplo, las conversaciones privadas de los pilotos. En algunos países, como EEUU, para la investigación se forma un Comité formado por miembros de la Comisión de Investigación, las Autoridades Aeronáuticas, la Compañía Aérea, el Fabricante del avión, el Fabricante de los motores y el Sindicato de Pilotos para hacer la lectura y transcripción de la grabación. Junto con esta grabación también se suele utilizar en la investigación las grabaciones del Control de Tráfico Aéreo.
El contenido de las grabaciones de cabina es especialmente sensible y debe ser tratado en consecuencia. En los EEUU la legislación prohibe la divulgación de cualquier parte de estas grabaciones, y sólamente las transcripciones escritas son publicadas en la Audiencia Pública en que se dan a conocer los hechos y evidencias del accidente. En otros países no hay estas protecciones y ello ha derivado en algunas filtraciones.
Los FDR, actualmente DFDR (digitales), graban prácticamente todos los parámetros del entorno de vuelo del avión. En la investigación esto permite la reproducción del vuelo con gran fidelidad e incluso hacer presentaciones animadas en vídeo de la evolución del mismo. Estas animaciones son de gran ayuda para la Comisión de Investigación ya que pueden visualizar los últimos momentos de un accidente. |